
Algunas veces vivimos nuestras vidas encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave. Frase que encontré el otro día en internet que lleva toda la razón, existe gente que vive encadenado a una persona, sin sacar provecho a su vida, dejándola que pase sin producir ninguna satisfacción propia, sólo preocupándose en ella sin perder ni un minuto de su tiempo en pensar en él mismo. También existe el tipo de persona que vive encadenado por una ideología o por lo que es mucho peor, por modas pasajeras como pueden ser lo que últimamente está muy al orden del día y atrapa a toda la generación de jóvenes como son las redes sociales llámese Facebook, Tuenti y un largo etcétera. Es increíble saber que la única preocupación de muchas personas cuando se despiertan es tener muchos comentarios, mensajes privados y ver cómo su número de visitas aumenta cada vez con más velocidad, con qué facilidad encuentra la felicidad, es digno de admirarlo. Podríamos estar horas hablando de lo bueno y lo malo que tiene el Tuenti pero lo resumiré haciendo mención a esa fotos que cuelga la gente posando de una manera un tanto extraña en lo que sólo prima qué cuánto menor sean los cm2 de las prenda que lleva puesto mucho mejor, pero, ¿Con qué finalidad lo harán?, ¿Para exhibirse?, ¿Para aumentar esas dichosas visitas?, ¿Para provocar? No encuentro el verdadero objetivo de este tipo de fotos y además etiquetar a todos sus amigitos para que lo pueda ver más personas, si la verdad con ello se busca provocar, en mí no produce ningún efecto, simplemente, con esas fotos se describe a la persona, porque una imagen vale más que mil palabras.
Toda la fuerza y el tiempo que poseemos la podemos utilizar para sacarle el mayor provecho y rendimiento a la vida en vez de dedicarlo a que las horas pasen en balde, sin ninguna aspiración, sin ninguna meta por la cual luchar. Hay que vivir, respirar, disfrutar de los pequeños placeres que hay muchos, utilizar las horas de ocio en algo que te hagan sentir vivo, con lo cual mantengas la cabeza ocupada, por ejemplo leer o hacer deporte.
Se puede vivir acompañado pero nunca hay que entregar la llave de tu corazón a ningún otro ser porque haciéndolo concedes toda tu persona al otro, anulando tu vida y tu forma de pensar. Lo importante es amar pero con libertad, entregar una parte del corazón pero no toda, poseer una unión especial pero no a través de unas esposas en las muñecas porque en una relación humana en la cual dos personas se convierten en una, el resultado siempre será dos medias personas.