Tras incontables días de frío e inclemencias meteorológicas adversas, el clima hoy nos ha dado un respiro, alegra saber que el sol también existe y que aunque se intente esconder detrás de esas nubes grises está luchando por cumplir su principal misión que es dar vida. Este astro siempre viene perfecto para cambiar esos estados de ánimo alterados, aunque yo hoy no esté en condiciones de poder aprovecharlo, he hecho todo lo posible para disfrutarlo de una manera diferente a lo que podría hacer. Me he armado de valor y he salido a la terraza dispuesto a disfrutar de la paz y la tranquilidad que se respira a estar horas de la tarde. El viento frío me pega en mi blanco y cálido rostro, mientras los rayos de ese sol que otra vez intenta esconderse lo contrarrestan. Se escucha el aire azotar contra los arboles, los pájaros piar, ayuda a uno a desconectar del mundo en el que vivimos en el que sólo existe odio y maldad. Algunos que me leéis pensareis que estoy tronado, otros pensareis que me he ablandado pero todo lo contrario, estoy más cuerdo y con más fuerza de la que nunca antes jamás podría haber tenido, aunque el termómetro en la axila diga lo contrario.Esos minutos tomando el aire fresco y captando esos tímidos rayos de sol los he utilizado para pensar en mi futuro, en ese porvenir que para la mayoría de los estudiantes universitarios en el último curso de carrera sea un pelín incierto. Tengo decidido que no voy a volver a mi tierra en una temporada aunque me cueste trabajo pensarlo y sabiendo que allí dejo a muchos amigos y familia que me apoyan. Mi principal meta es adquirir experiencia en algún lugar que no sea Bilbao porque sé que si encuentro trabajo allí ya no me despegan ni con espátula. Quiero formarme como persona y profesional para después dar el salto a un país extranjero en el que pueda conocer una nueva cultura y sentirme realizado al cumplir uno de mis sueños. Tengo tiempo para volver pero soy demasiado joven cómo para establecerme ya en un lugar, tengo numerosas inquietudes y vivencias por vivir que mi futuro cercano no pasa por volver a casa. A algunos les chocará, otros me entenderán, dejo cosas atrás, rompo con mi pasado y vivo mi presente, la gente que me conoce me entiende y siempre la voy a tener en mi mente y corazón, porque, ¿Qué son unos cuantos kilómetros para romper esa amistad, relación o vinculo? Tengo claro que siempre vais a estar ahí para lo que os necesite y la persona que no lo esté es que realmente no ha merecido la pena. También vosotros me tendréis y os daré el mayor apoyo que requiráis en ese momento, como puede ser una palabra de apoyo, una sonrisa o un abrazo. La distancia siempre es relativa.
